Lectura insólita de El Capital

Autor: Raúl Guerra Garrido
Editorial: El Mundo

“Raúl Guerra obtuvo con Lectura Insólita de El Capital el Premio Nadal de 1976, lo cual supone que seguramente bullía en la imaginación del escritor tal vez desde las fechas en que el terrorismo etarra apareció ante la opinión nacional e internacional como un cuajaron de sangre. Pues bien, lo que pretende sugerir este esbozo de calendario en torno al nacimiento de la novela de Raúl Guerra es que el autor no sólo acertó a ver lo que ocurría a su alrededor en los momentos de la gestación y escritura de su texto, sino que intuyó lo que había de suceder en el tiempo por venir.”

Isaac Montero

Raúl Guerra Garrido nació en Madrid en 1935. Tras cursar la carrera de Farmacia, obtuvo el doctorado y trabajó un par de años en el terreno de la investigación dentro del CSIC. Después, trasladó su residencia a San Sebastián, donde reside actualmente. En 1969 publicó su primera novela, Ni héroe ni nada, y, un año más tarde, comenzó su pentalogía de tema vasco con Cacereño, que se completaría con Lectura insólita de El Capital (1976), La costumbre de morir (1980), La mar es mala mujer —que fue la base para una serie televisiva titulada “Terranova”— (1987) y La carta (1990). En la década de los años setenta publicó varios títulos como Ay —por la que obtuvo el Premio Ciudad de Oviedo —, La fuga de un cerebro, Pluma de pavo real, tambor de piel de perro o Micrófono oculto, entre otros. Por Letra de médico (1981) recibió el Premio León Felipe y en 1984, año en el que fue elegido presidente de la Asociación Colegial de Escritores (ACE) hasta que en los noventa le sucedió Isaac Montero, el autor madrileño fue finalista del Premio Planeta con su novela Ayer. En 1993 apareció la novela El síndrome de Scott y en 1996 publicó Tantos inocentes, obra por la que consiguió el Premio Rodolfo Walsh que se otorga durante la Semana Negra de Gijón. Entre sus últimos obras destacan Castilla en canal y El otoño siempre hiere.

Lectura insólita de El Capital relata el secuestro de un industrial vasco que debe leer la obra fundacional de Marx durante su cautiverio. La novela entrelaza el monólogo interior del protagonista con el lenguaje coloquial de las opiniones de la gente del pueblo que sirven para reconstruir la biografía del hombre secuestrado.
De este modo, el libro refleja, desde la perspectiva de su autor, la situación política, económica y vital que imperaba por aquellos años en el País Vasco. Estas páginas, atestadas del miedo y la sinrazón terrorista, fueron galardonadas con el Premio Nadal en 1976

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