El Extraño Caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde

Autor: R. L. Stevenson
Editorial: Millenium
Stevenson, en este agónico y misteriosamente seductor relato, se dirige de un modo muy directo al interior de nosotros mismos, y el encanto y la repulsión que provoca Mr. Hyde en el Dr. Jekyll, de quien nace y a quien regresa cada vez con mayor descontrol y ferocidad, es una prodigiosa traducción de nuestra ambivalente relación —mitad apego, mitad rechazo— con nuestra oscuridad íntima, invencible por más reprimida que la tengamos. Tal vez por eso nos resistimos tanto a nombrar a Mr. Hyde, porque es como tocarnos con nuestros propios dedos una sombría, honda y amenazadora llaga.

De esta forma, concisa y directa, analiza Eduardo Mendicutti una de las obras más emblematicas de Robert Louis Stevenson. A la altura de La Isla del Tesoro, es una de las obras más importantes del autor.

Comenzando la novela con una puerta cerrada de una casa desvencijada, el misterio nos envuelve mientras a nuestro protagónista le cuentan una anecdota de esa misma puerta y del extraño hombrecillo que allí se resguardo tras un lamentable incidente, un hombre menudo pero de una fuerza sin igual, llamado Edward Hyde.

No será la última vez que nuestro protagonista oiga hablar de Hyde, hasta el punto de buscarlo como un sabueso, tirando de un fino hilo que va deshaciendo el misterio a medida que crece la tensión. A medida que la trama avanza, comprobamos como el menudo Hyde va adquiriendo un porte más energico, conservando sin alteración alguna, su aborrecible rostro, que sin contar con una deformidad clara repele a todo el que le mira.

Al mismo tiempo un viejo amigo del protagonista comienza a ausentarse de forma intermitente, sin razón aparente, a medida que su salud se deteriora por momentos, el doctor Henry Jekyll, conocido por su buen hacer en el campo de la medicina y su temple y bondad es presa de algún trastorno que le debilita día a día hasta no ser más que una sombra de lo que en sus días más felices fue.

Es entonces, tras varias pistas muy bien escondidas, llegamos a la gran revelación que nos aterra y fascina por igual. Jekyll y Hyde son la misma persona. Hyde es la parte más salvaje y diabolica del anciano doctor que por accidente ha creado una formula capaz de mutar y hacer aflorar lo más perverso de nuestras almas. Y comprendemos como Hyde se ha ido fortaleciendo a medida que Jekyll enfermaba sin remisión, pues la bondad del doctor se marchitaba con cada acto de barbarie de su alterego que se fortalecia con cada atropello y bestialismo más propio de animales que de seres civilizados.

De esta forma abandonamos el extraño caso que investigaba nuestro protagonista, con un final abrupto y perfecto, con el cuerpo inerte del doctor, tumbado en un despacho destruido por un altercado de violencia que nadie ha visto, y con las autoridades buscando a Hyde pues nadie creería que Hyde ha muerto junto al doctor Jekyll.

Así concluye una de las novelas más famosas de la literatura moderna, convirtiendose en parte imborrable de la cultura popular del mundo.

Si quieres disfrutar de esta gran novela de misterio puedes pedirla aquí.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *